El doble discurso del nuevo presupuesto: dinero para la gerencia y crisis para la docencia

5 de julio de 2018

El pasado 30 de junio de 2018 la Junta de Supervisión Fiscal aprobó el presupuesto de la UPR para el año fiscal 2018-19. La JSF rechazó el plan fiscal sometido por la Junta de Gobierno, que a su vez había rechazado el que sometió el Presidente y que se discutió en la Junta Universitaria. El ente federal no solo determina la cantidad de dinero que recibirá la UPR del Fondo General del Gobierno, sino que pretende determinar en qué se gastará cada partida. No solo se viola la autonomía fiscal establecida en la Ley de la UPR, sino que se violenta además la autonomía académica y administrativa. Nuevos recortes y nuevos ataques a la comunidad universitaria son la orden del día.

Algunos elementos contenidos en este presupuesto, y que son cónsonos con lo aprobado previamente en el plan fiscal para la UPR, son:

  • aumento a $115 el crédito subgraduado y aumentos a créditos graduados

  • aumento a casi todos los servicios a los estudiantes

  • disminución a la aportación patronal al plan médico

  • aportación al Sistema de Retiro menor a la establecida para cumplir con la amortización de la deuda actuarial a 40 años, lo cual debilitaría el sistema

  • eliminación de exenciones de matrículas, entre ellas a cónyuges e hijos de empleados

  • eliminación del bono de Navidad

Además de estos elementos que afectan de manera directa el bolsillo de estudiantes, docentes y no docentes, está en planes el cierre de programas académicos a través de los once recintos.

 Acreditación en la UPR

Con este nuevo recorte al presupuesto de la UPR, ya se habría reducido un 30% del presupuesto que la institución recibía desde el 2013, año en que se congeló la fórmula a $833M. En los próximos años se pretende seguir reduciendo los fondos que recibe la UPR hasta bajarlo a poco menos del 50% de los $833M. El proyecto del gobierno para desmantelar la Universidad Pública sigue su camino. A los dos días de la certificación del presupuesto de la UPR por la JCF, la Middle States Commission on Higher Education (MSCHE) publicó un “Public Disclosure Statement” cuestionando si la institución tendrá los recursos necesarios para asegurar su estabilidad fiscal. 

La MSCHE mantuvo a los ocho recintos de la UPR en estatus probatorio y solicitó a los once recintos del Sistema un nuevo informe para septiembre de 2018 sobre el impacto del plan certificado por la Junta Fiscal en las finanzas y la reestructuración de la Universidad.

 

 

 

Nuevo Presidente, jugoso salario en tiempos de crisis

Ante este panorama, la Junta de Gobierno acaba de anunciar el nombramiento del nuevo presidente de la institución, el Dr. Jorge Haddock. Con un jugoso sueldo de $240,000 anuales y la adjudicación de una plaza de catedrático, el nuevo residente asumirá las riendas en septiembre de una Universidad en crisis provocada por el Gobierno y la JSF.

Nueva Oficina de Gerente de proyecto (Project Manager Office)

La Junta de Gobierno aprobó también la creación de una nueva oficina de manejo de proyectos a un costo de $10 millones. La creación de esta oficina es una exigencia de la Junta de Control Fiscal para todas las agencias. En medio de los recortes al presupuesto imponen más gastos de “gerentes” que bien podrían usarse para crear plazas y pagar lo que le deben a nuestro sistema de retiro.

Próximas acciones en defensa de la docencia y de la Universidad pública

La Junta Nacional y las directivas capitulares han estado reuniéndose para la elaboración del plan de acción que proteja nuestro empleo y las condiciones de trabajo del personal docente de la UPR. Próximamente compartiremos el plan con la membresía y nos estaremos reuniendo con la administración universitaria.  No esperaremos hasta que llegue el nuevo presidente en septiembre. En cada recinto estaremos trabajando por la docencia, por la UPR y por Puerto Rico.